Lo que las palabras no pueden decir

“En danza es muy difícil hacerlo bien, lo difícil no es bailar, sino lo que sucede cuando bailas”
Pina Bausch.

Sobre estilos y tipos de danza hay millones de posibilidades, todos ellos tan válidos como libertad de expresión seamos capaces de interpretar. La danza como ejercicio de expresión comienza con la intención de movimiento, pasa por la búsqueda de la técnica y llega hasta la voz genuina del ser.

En Cursos Areté, buscamos la danza en combinación con la naturaleza, utilizando esta como escenario, también como inspiración. Ir hasta el lugar de origen, conectarnos a las raíces de nuestra propia pisada y con ayuda de Soledad García coordinar la expresión de nuestro cuerpo para hablar desde y con él.

Sobre la aportación de la naturaleza al acto y trabajo de creatividad podría soltar un largo discurso descriptivo y siempre se me olvidarían muchas posibilidades interesantes, porque en algún momento somos muchos los que nos hemos beneficiado de la naturaleza como eje inspirador para expresarnos, pero ahora lo que quiero transmitir va por otros derroteros. Todas y todos sabemos de la experiencia que la naturaleza nos aporta en diferentes medidas según nuestra personalidad, carácter, necesidades, momento vital pero lo que si tengo claro y quiero mencionar a los cuatro vientos es que no podemos obviar que nos ayuda a conectarnos con un espacio íntimo menos contaminado.

Con el curso La Expresión en Movimiento salimos del aula para envolvernos de la danza de la naturaleza, imitarla si es necesario para adentranos, entender y llegar a la sencillez de la expresión más personal. Me planteo algunas cuestiones que comparto con vosotros lectores y posibles participantes ¿Dejaremos expresar a nuestro cuerpo lo que necesita y quiere decir? ¿Qué haremos cuando la expresión genuina quiera hablar y no sepamos como hacerlo? ¿Qué alcance tiene nuestra creatividad si la dejamos que surque los mares de lo desconocido?. No sabemos las respuestas, que hay que vivirlo para conocer ese territorio  lo intuimos.

Hace ya algunos años tuve el placer de conocer brevemente el trabajo de Pina Bausch en el Mercat de les Flors de Barcelona y quedé fascinada por su amplitud humana en el trabajo de danza y teatro. Es por eso que en este primer artículo a propósito de danza quiero también apuntar su trabajo, resaltar lo mucho que me gustan sus ideas y como su influencia ha motivado el interés por la danza en mí.
Dos de sus ideas especialmente que me llegan  para plantear el trabajo que ofrecemos en Cursos Areté las anoto a continuación:
“En danza es muy difícil hacerlo bien, lo difícil no es bailar, sino lo que sucede cuando bailas”
“Su trabajo quiere expresar con movimientos lo que ya no se puede decir con palabras”

Mediante ejercicios guiados por la experta y profesional en danza  Soledad García nos adentraremos en las ramas que buscan el cielo, las raíces que profundizan en la tierra y nuestra expresión en movimiento para con entrega y deseo expresar lo que las palabras no pueden decir.

Muchas gracias por acompañarme hasta aquí!