Sobre educación emocional con caballos

Hoy quiero compartir este artículo de educación emocional con caballos, escrito por una de las profesoras en Cursos Areté Susanna Gimenez. Una trayectoria profesional en la Educación Social que con el paso de los años, formación y motivaciones en ampliar herramientas de trabajo ha llevado a Susanna a continuar su trabajo de la mano de los caballos.

En Cursos Areté su propuesta coge el título de Curso De caballos y caminos: la escritura como juego.

Esta es una propuesta nueva que coje impulso gracias a la unión de varias pasiones: los caballos, la literatura, la escritura, la educación, la creatividad. Escribir acompañados e  inspirados al lado de estos generosos animales es la base del taller. Las fechas desde  5 al 7 de agosto en Horseway donde además de pasar unos días entre caballos podremos descansar rodeados de la tranquila  naturaleza.

Desde Cursos Areté quiero agradecer a Susanna el compartir con nosotros este artículo.

 Educación emocional con caballos

Hace ya un par de años que iniciamos este proyecto, con la intuición que daría buenos frutos, porque el trabajo grupal con adolescentes tutelados no es fácil y necesitábamos algún eje poderoso que los mantuviera en un espíritu común.

Además, trabajar la Educación Emocional no es fácil y en espacios de aula se convierte en un deporte de alto riesgo, dado que los menores muestran múltiples mecanismos de defensa ante la introspección y la puesta en común. Se sienten desnudos y vulnerables ante un mundo que les resulta hostil y amenazador.

La Equinoterapia nos abría una nueva vía de trabajo y un entorno natural inmejorable para incidir en todos aquellos aspectos del perfil que compartían los adolescentes:

  • falta de referentes adultos sanos o figuras de apego estables
  • labilidad emocional
  • dificultades de comunicación
  • bloqueo emocional
  • tendencia a establecer relaciones insanas
  • dificultades para establecer vínculos afectivos
  • baja autoestima
  • bajo nivel de inteligencia emocional
  • falta de estrategias personales para la resolución de conflictos
  • poca confianza en si mismos y en el otro
  • visión estática de la vida y el destino
  • indefensión aprendida en diferentes áreas de su desarrollo

El proyecto se creó con la intención de mejorar el manejo de las propias emociones, pero la verdad que la valoración ha superado con creces las expectativas iniciales. Compartir con un grupo de 8 adolescentes espacios de intimidad tan intensos como los que ofrecen los caballos, ha permitido que tuvieran un espejo delante sin juicio ni valor. También vivimos momentos duros: la climatología, el esfuerzo físico, la logística que depende de tantas personas siempre conlleva dificultades, y la burocracia administrativa a veces no facilita las cosas.

Pero aquí seguimos, luchando con vocación, convencidas que los pequeños gestos son los que realmente mueven el mundo y dando la oportunidad a 8 jóvenes de autodescubrirse para re-descubrir la vida desde otro prisma, sin la queja permanente, con responsabilidad, empatía, expresando con asertividad, criticando constructivamente, sosteniendo el propio dolor y acompañando el ajeno, con movimiento, siendo fiel a las propias emociones, expresando aquello que se quiere y lo que no se puede, con valor, cogiendo el miedo de la mano como las valientes.

Confiando en las infinitas posibilidades que nacen de la confianza en una misma, transmitiendo el poco amor que se les ha dado para transformar en una máquina implacable que da y recibe con generosidad y equilibrio.

Con la firme creencia que hemos sido una manada, que hemos creado un espacio de confianza mutua donde la incondicionalidad era la premisa básica, con capacidad para sostener la rabia, el error, el miedo y la necesidad de afecto, expresada de múltiples formas. Como cada persona puede…

Sin temor a pedir disculpas y a reconocer los éxitos propios y los ajenos. Siempre juntos, entrando y saliendo según la propia necesidad y el momento vital de cada uno.

Gracias  a Horseway por acoger este proyecto cuando justo empezaba a tomar forma, por atendernos con la misma exquisitez con la que se comportan sus caballos, tranquilos y confiados, con la suave firmeza que los caracteriza.

Un privilegio.

Susanna Gimenez-equinoterapiasocial@gmail.com